Glaciares

Glaciares

Generalidades sobre los glaciares, su formación, su desplazamiento y su acción erosiva.

Ríos de hielo

Podría afirmarse que un glaciar es como un río de hielo. Esta comparación puede resultar válida en algunos aspectos, especialmente en lo que refiere a la cuencia de alimentación con afluentes, la capacidad erosiva, la mayor velocidad en el centro del cauce que los bordes, etc. Sin embargo, estudios recientes han hallado que el movimiento del hielo, responde a las leyes de gravedad pero también a comportamientos muy particulares que poco parecen tener que ver con el agua.

La formación de los glaciares

El hielo de los glaciares proviene de la compresión de la nieve por efecto de su popio peso. Para que un glaciar se genere, hace falta que la canitdad de nieve caída a lo largo del año en una determinada zona, sea mayor que la que se pierde. En efecto, para que se forme un glaciar no es solo necesario que las nevadas sean intensas sino que la temperatura media anual permita conservar la nieve caída y acumularla. Por ello, las grandes extensiones de hielo actuales solo pueden encontrarse en la Antártida o en Groenlandia. Actualmente en general, en las altas codilleras de latitudes intermedias las nevadas pueden ser abundantes en temporada invernal pero al fenómeno se sucede la fusión estival. Unicamente en las latitudes extremas, la escasa radiación social impide que la nieve desaparezca.

Cuando las precipitaciones níveas comienzas a comprimirse apenas tocan el suelo su pequeños cristales comienzan a perder sus extremidades y en contacto, unos con otros se funden liberando el aire y adquiriendo una forma granulada. A medida que se acumulan capas y capas de nieve, el peso continúa eliminando las burbujas de aire entre los cristales generando una masa compacta a partir del cual se forma el hielo del glaciar.

Primer plano del hielo glaciar

El tiempo que requiere la nieve para transformarse en hielo no es exacto, éste varía de un glaciar a otro. El fenómeno depende de la nivosidad y de a temperatura. Para los glaciares templados, como es el caso de los glaciares patagónicos, ésto puede demorar una decena de años. En efecto, y contra el “sentido común”, cuanto más templado es un glaciar más rápido es el proceso de formación del hielo, ésto se debe a la fusión de los cristales: con temperaturas superiores a 0°C, la fusión se transforma en agua, la cual se infiltra hacia el fondo y se hiela nuevamente liberando pequeñas cantidades de calor. Este calor, debilita la dureza de los cristales inferiores y facilita a su vez la fusión y compactación entre ellos, lo que tienen como consecuencia una mayor rapidez en la formación del hielo.

El glaciar en movimiento

Un glaciar es una masa de hielo en movimiento. Como todo cuerpo en movimiento a lo largo de una pendiente, el hielo es atraído por la fuerza de gravedad. De esta forma, cuanto más pronunciada sea la pendiente más veloz será este movimiento. En este aspecto, el movimiento de un glaciar sería comprable al curso de un río, aunque en rigor, existen diferencias que obedecen a la particularidad del comportamiento del hielo las cuales analizaremos a continuación.

Existen dos tipos de procesos:

El proceso de deslizamiento

Predomina en los glaciares templados, como es el caso de los glaciares patagónicos . El deslizamiento responde a la acción de la fuerza de gravedad. Pero este deslizamiento solo su produce si existe agua en la base, lo cual, en los glaciares templados sucede por una serie de causas a saber:

Porque la fusión de las capas superiores va filtrando agua hacia el fondo

Porque la base de la glaciar, al friccionar la roca determina un cierto recalentamiento que también ayuda para la fusión de pequeñas cantidades de agua.

El proceso de deformación interna

En los climas muy fríos, las temperaturas extremas impiden toda fusión y el glaciar queda fijado en la base. Opera entonces un proceso de deformación interna del hielo la cual genera, en estos casos, el movimiento.

La deformación interna es comprable al proceso que sufren algunos metales o minerales sometidos a temperaturas ligeramente inferiores a su punto de fusión a través de lo cual estos cuerpos adquieren capacidad de deformarse. En el caso del hielo, es su mismo peso el que en algunos glaciares puede llegar a ejercer una presión de hasta 650 tn por metro cuadrado. Estas tensiones llevan al glaciar a deformarse a medida que los cristales de hielo redisponen sus moléculas en capas relativamente paralelas a la superficie del glaciar deslizándose unas sobre otras. Así, el movimiento acumulado de las capas de las moléculas en el interior de cada cristal se suman a un movimiento de “patín” que conforma, en síntesis, el fenómeno de deformación, principal causante de movimiento en los glaciares de los casquetes polares (Groenlandia y Antártida) en donde las pendientes son mínimas.

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La velocidad del glaciar

La velocidad es un fenómeno muy variable de un glciar a otro, incluso en el miso glaciar, Esta se ve afectada no sólo en función de la época sino también del lugar: al igual que en las corrientes de agua, el frotamiento de sus bordes con la tierra, frena el movimiento de éstos haciendo la corriente más rápida en su centro que en sus bordes. El frotamiento de su base es a su vez la causa de que la velocidad de la superficie sea mayor que la del fondo.

Tres son los factores así que condicionan la velocidad del avance del hielo:

**El espesor:** cuanto mayor sea el espesor de un glaciar, más rápido avanzará. **La pendiente:** a mayor pendiente, mayor velocidad de desplazamiento. **La temperatura del hielo:** cuanto más templado sea un glaciar, más rápidamente se fusionará por el agua circulante en su base, facilitando el deslizamiento y aumentando la velocidad.

El punto de mayor velocidad del glaciar se encuentra sobre la línea de equilibrio. Esta línea imaginaria divide la zona de acumulación (aquella en la cual la cantidad de nieve caída anualmente es mayor que la que se pierde por evaporación y fusión) que corresponde con las zonas más altas y la zona de ablación en donde la pérdida es mayor que la acumulación.

Partes del glaciar

La erosión glacial

Las morenas o morrenas son acumulaciones de bloques, rocas, arenas y arcillas transportadas por los glaciares a través de sus desplazamientos. El estudio de estos sedimentos permite determinar la cronología de los movimientos de cada glaciar.

Las morrenas se pueden clasificar en:

Laterales: siendo afluentes de la morrena central

Centrales: siendo resultantes de la unión de un glaciar y sus afluentes.

Terminales: señala la posición más extrema alcanzada por el hielo y el punto en el que el mismo alcanzó a retroceder.

Las grietas

Comoa velocidad de movimiento de un glaciar no es uniforme, las diferencias entre los distintos segmentos generan tensiones que la plasticidad del hielo no siempre puede absorber. La consecuencia es un resquebrajamiento de la superficie. La longitud de las grietas es variable y son especialmente peligrosas para los andinistas cuando la nieve fresca forma sobre ella puentes, porque se ocultan a la vista o por que son los suficientemente fuertes como para soportar el peso de una eprsona.

Sobre el Glaciar Perito Moreno

Los seracs

Cuando el lecho de un glaciar sufre una pendiente pronunciada, la velocidad puede triplicarse durante algunos metros, este repentino cambio de velocidad provoca en la superficie una serie de grietas entrecortadas y muy inclinadas que forman una compleja acumulación de bloques llamados “seracs” cuyo equilibrio es inestable. Mínimas alteraciones producidas por la erosión eólica, pluvial o climática pueden hacer estos muros de hielo se derrumben.

 
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